A Rajatabla

Las cosas positivas

Es mala memoria, más que mala fe, lo que nos hace ver la historia pública de Nuevo León como una cadena de gobiernos errados y corruptos, sin saldo positivo alguno.

Por salud cívica, por cultivar el orgullo de lo nuestro, habría que hacer un balance de lo bien hecho en nuestra historia. No de todo, al menos de los destellos.

Ignacio Morones Prieto emprendió la canalización del río Santa Catarina. Raúl Rangel Frías edificó la Ciudad Universitaria.

Eduardo Elizondo ensanchó las calles de Cuauhtémoc y Juárez, introdujo el drenaje pluvial por el centro.

Pedro Zorrilla hizo el Gimnasio Nuevo León y el anillo intermedio que corre por Constitución-Gonzalitos-Fidel Velázquez-Churubusco.

Martínez Domínguez realizó la Gran Plaza y sus edificios públicos. Promovió la presa de Cerro Prieto.

Jorge Treviño hizo la Línea 1 del Metro, creó Simeprode, impulsó la iniciación de la presa del Cuchillo.

Sócrates Rizzo hizo el Metro subterráneo, el Museo de Historia, la Biblioteca Magna.

Fernando Canales el puente atirantado, la presa Rompepicos y concluyó el túnel de la Loma Larga.

Natividad González Parás hizo el canal de Santa Lucía, los museos y el Foro Universal de las Culturas.

Rodrigo Medina aún no concluye pero acabará con la Fuerza Civil, la Ecovía, la Línea 3 del Metro y el agua del Pánuco.

NL es un estado en construcción permanente. Ha sufrido errores y corrupciones. Pero ahí la lleva.