A Rajatabla

En campaña

Las campañas sirven a los electores para conocer a los candidatos y revisar sus méritos.

No es por lo que dicen en sus discursos o en sus mensajes telegráficos en los anuncios espectaculares.

Es por lo que dicen en sus declaraciones a la prensa y en su comportamiento como candidatos.

Ya ve, uno de ellos, Iván Garza, no se resignó al decir que su carrera es como entrenador de perros guardianes.

Tuvo que mentir inventando cursos en Harvard, que acabó siendo en descrédito de él porque resultó que fue cinco días para un curso de liderazgo impartido por el genio del mal, el español Antonio Solá, asesor de las campañas negras del PAN.

Y lo que no contó fue que tuvo como maestros a Felipe Calderón y al ex embajador en China, Jorge Guajardo.

Y que el ex presidente dedicó parte de su alocución a denunciar a los panistas que dejaron infiltrarse el dinero de los casineros a la vida pública, con dedicatoria particular a él y a otros regiomontanos presentes.

Un resultado secundario fue que se exhibió no sólo como mentiroso, sino como alguien que se siente en desventaja ante sus competidores.

Mal compite con Adrián de la Garza, que tiene estudios y diplomados de verdad en Harvard. Como no puede competir con Enrique Barrios como panista de cepa formado en las ligas mayores de la política.


jvillega@rocketmail.com