A Rajatabla

En busca de líderes

Cuando discutimos con nuestro grupo compacto de amigos, que incluye a varios hombres de negocios, siempre llegamos a las mismas conclusiones.

¿Dónde está el líder que nos encabece rumbo al cambio? ¿Dónde la organización social que catalice la rabia de todos y la traduzca en acciones sociales y políticas concertadas?

Porque los dos cánceres que tienen postrado al país, la impunidad y la corrupción, no sólo infestan los palacios y los tribunales; ya permean a toda la sociedad y a todas las instituciones.

Cuando un funcionario inmoral exige un moche millonario, ¿quién acepta el trato inicuo sino un particular interesado?

El agraviado por un juez deshonesto no presenta una queja formal, simplemente se busca un abogado igual de sinvergüenza.

Las leyes fiscales confiscatorias sólo unos cuantos las repelen en los tribunales, los demás evaden o compran facturas.

Nos repugna que los dineros públicos se dilapiden en la autopromoción de los funcionarios, pero revise quiénes están en el pico de la popularidad: los que más se anuncian; porque se anuncian.

Le compartimos nuestra preocupación: necesitamos líderes, nos urgen organizaciones sociales que hagan punta.

En el pasado los tuvimos y con ellos acotábamos los excesos del Gobierno y aireábamos las políticas públicas.

Podemos volverlo a hacer, ¿quién se apunta?