A Rajatabla

Ugo: recoger escombros

A Ugo Ruiz le ha tocado la ingrata tarea de recoger los escombros de un alcalde charlatán e incumplido.

En San Pedro, en su primer año como alcalde, tuvo que empezar derribando un conjunto escultórico que iba a destruir el hermoso camellón de Calzada San Pedro y a aislar detrás de un elevado muro a los vecinos de los lados. Ah, y con bancas de a 125 mil pesos cada una.

Hubo que pagar 72 millones de pesos para cancelar el contrato leonino con una empresa de parquímetros.

Aún pelea con los constructores de la torre más alta, que violó, con la tácita tolerancia del municipio, todas las normas de Desarrollo Urbano y los límites de su permiso; sin estacionamiento, sin suficientes elevadores.

La seguridad pública que presumía se reducía en realidad a que Mauricio pagaba piso al cártel de los Beltrán. Y que el C4, el centro de inteligencia, estaba al servicio de los grupos criminales. Tuvo que tomarlo y manejarlo por meses el Ejército Mexicano.

Ruiz tuvo que cesar y hasta procesar a funcionarios que heredó en varias secretarias, particularmente en Desarrollo Urbano. Tuvo que afrontar otro contrato desventajoso para instalar cámaras en los cruceros.

Dar la cara institucional por obras que se prometieron y ni siquiera se iniciaron. Buscarle salida al conflicto de los pequeños futbolistas con los vecinos de la colonia Fuentes del Valle.

Y encima tiene que callar ante la amenaza fanfarrona de Mauricio, que dice volverá a ser alcalde.