A Rajatabla

Tránsito

Llegó el segundo momento de la verdad para Jaime Rodríguez Calderón; el primero fue el de convertir las adhesiones simples de las redes en votos verdaderos.

El segundo va siendo convertir las opiniones desaforadas e histéricas de muchos de esos votantes en ideas fundadas para poder juzgar el pasado por los conductos legales debidos, y no sólo a través de guerra sucia y de chisme, que puede ser cierto pero no está documentado o comprobado.

Por eso no parece haber relación alguna con lo que vociferaba en los mítines como candidato independiente.

Va a ser una prueba mayor cuando se intenten fundar y convertir en programa de Gobierno muchas de las ideas apocalípticas que se le ocurrieron a lo largo de dos años a un líder extraordinario, pero no del todo documentado o con ideas realizables desde el poder.

Va a ser una batalla monumental la que va tener que librar el ahora tan popular líder contra sí mismo y sus ideas a veces fantasiosas, y la imagen de un Bronco arriba de su caballo en lugar de un ejecutivo estudioso y con ideas articuladas para cambiar todo los actos de gobierno.

Levantará la mano en octubre para asumir el cargo y será una de las primeras vacunas para convertirlo en gobernador útil y aterrizado en la verdadera problemática del Estado con un catálogo de obras posibles.