A Rajatabla

Tiempos de bonitos

Parece frívolo y lo es, pero en la cultura actual de la imagen, la mayor prenda de los candidatos es ser bonito.

Vea al presidente Peña Nieto, al gobernador Rodrigo Medina, a la alcaldesa Margarita Arellanes. Son adorno de cualquier fiesta.

Así lo entiende la mamá de Margarita, cuando no argumenta a favor de su hija su inteligencia ni su ecuanimidad. Va a ganar porque llegará al Palacio de Gobierno en tacones. Y muy lucidores.

Con esos gustos del electorado habría que revisar la lista de los aspirantes a gobernador para el año próximo.

Entre los panistas, Margarita se lleva la competencia de calle. Como en el hipódromo, gana por piernas a Mauricio Fernández o Fernando Elizondo.

De los priistas, lucen en la pasarela Federico Vargas y Pedro Pablo Treviño. Tienen su atractivo Cristina Díaz e Ivonne Álvarez. Los demás son tropa fea.

Claro, aún hay el recurso del Photoshop y hasta de la cirugía plástica. (Don Alfonso utilizó para su propaganda una foto de diez años atrás, para aparecer menos viejo).

Con estos estándares en otra época no hubieran calificado como candidatos Ignacio Morones, Martínez Domínguez, Jorge Treviño o Sócrates Rizzo. Y los demás, casi sin excepción, quedarían en la raya.

En la campaña de 2015, si sigue esa tendencia, los estrategas recordarán a los candidatos guapos que calladitos se ven más bonitos.