A Rajatabla

Tiempo de cambio

En muchos cuarteles políticos ya se trabaja en el programa de cambios que hay que implementar por el triunfo del candidato independiente Jaime Rodríguez Calderón.

Hay que cambiar hasta el estilo de gobernar. Hay que cambiar, por lo pronto, las oficinas del gobernador como fueron por siglos; ahora deben estar en Palacio de Gobierno.

Hay que recuperar espacios para los asuntos públicos y las audiencias privadas en Palacio, aunque haya que compactar el museo que ahí opera.

Hay que reducir el número de oficinas para reducir el gasto oneroso de los alquileres y evitar el negocio inmobiliario de parientes y compadres.

Hay que cambiar el estilo de gobernar del Ejecutivo y de los funcionarios. Que sean más accesibles, visibles y atentos a la gestión popular y a las quejas ciudadanas.

Un cambio que es de estilo, pero que esta vez parecerá esencial, es el cambio de la figura y los atributos del nuevo gobernador. No vamos a reducirlo a caricatura llamándole El Bronco, y él tampoco dejarse la máscara y seguir siendo el ranchero que despacha la mitad del día en su rancho de García y saludando como ranchero impenitente.

Acostumbrarse él y los ciudadanos a que ahora es el señor gobernador por fuerza urbana, humilde en su forma de ser, pero formal en su vestir y su actuar.

jvillega@rocketmail.com