A Rajatabla

Tareas para Rodrigo

Para todo efecto práctico, el 2014 será el año del despliegue final de las plumas de Rodrigo Medina de la Cruz, del principio del ocaso programado y previsible de su influencia.

Ya con la lumbre en los talones, el gobernador aún tiene tareas magnas por ejecutar, como son la Línea 3 del Metro y la conexión con el Pánuco para incrementar el abasto de agua potable.

A principios de año necesita ya poner el moño de estreno a la Ecovía, que se ha retrasado al punto de neutralizar el impacto de su innovación para la movilidad metropolitana.

Pero todos son proyectos que palidecen en importancia frente al colosal problema de la deuda estatal, que hay quienes pronostican llegará a los cien mil millones de pesos antes de estabilizarse.

Fue desconsiderado, imprudente, el endeudamiento que heredó Natividad González Parás.

Pero la rabiosa oposición panista que padece Rodrigo le va a sacar las cuentas de que, con todo, la deuda se fue al colmo en este sexenio, por los intereses, por las reestructuraciones, por huracanes y violencia.

El paso de su gobierno a la historia depende, con mucho, del manejo final, de hallar una estrategia que saque del hoyo a las finanzas estatales.

Y Rodrigo Medina tiene que empezar a planear el año más difícil: el séptimo. El de la memoria y el reclamo.