A Rajatabla

Talentos

Hemos tenido un surtido rico de gobernadores a lo largo del último siglo. Dos de ellos llegaron desde la rectoría de la Universidad, Raúl Rangel Frías y Eduardo Elizondo.

Otro llegó desde las prácticas profesionales de la profesión de abogado, Eduardo Livas. Hubo uno académico notable, Pedro Zorrilla.

Ya tuvimos un economista brillante y un fiscalista extraordinario, añada un empresario de primer nivel, un servidor público de larga carrera, Natividad González Parás, y un experimentado hombre de Estado, Alfonso Martínez Domínguez.

Luego llegó Rodrigo Medina, que no parecía tener semejantes atributos. Con todo en contra se puso a estudiar y aprendió en el oficio. Hoy ya lo contamos entre los buenos gobernadores pese a los altibajos de su noviciado.

Hoy vamos hacia un punto más bajo de arranque con una de dos jóvenes que no son particularmente preparadas para el cargo, las dos abogadas, pero nadie se acuerda de sus proezas en la vida profesional porque no las han tenido, y su experiencia en la vida pública se agota en apenas dos sexenios.

Ambas, Ivonne y Margarita, enfrentarán una enorme área de oportunidad para superarse en Palacio; cuestión de humildad y ganas de aprender. No es para echarse a llorar sino para exigir que cualquiera de ellas se rodee de talento regiomontano y aprenda a ser líder y efectivo.