A Rajatabla

Suicida

Jaime Rodríguez Calderón se metió a lo hondo y sin protección emprendiendo una campaña visceral basada en insultos contra los medios de comunicación.

Se siente muy valiente aventando los dardos envenenados de anónimos desde las redes sociales, agarra a cada medio y selecciona periodistas para mofarse de ellos y acreditarles toda la maldad y mentira del mundo.

Al arquitecto Benavides lo acusa casi de ser el Anticristo y de ser el vocero de una campaña de desprestigio contra su persona.
Lo que pasa es que se le olvidó que su currículo lo persigue y que tiene una larga vida en las aguas cenagosas de la política.

Es un nuevo estilo de guerra sucia dirigida no contra los adversarios ni contra los chismes que se multiplican, sino contra los medios que los consignan.

En realidad se trata sólo de un adelanto prematuro de lo que podría ser un gobierno extremista y con el sable desenvainado contra todo mundo.

No es el estilo de los regiomontanos ni lo deseable en la escena pública, aquí estamos acostumbrados a trabajar y a discrepar, pero respetando al adversario, y los medios no están en medio de la trifulca.

Tenemos que trabajar en medio de situaciones de extremada violencia de choques y de controversia, pero seguimos siendo testigos, no protagonistas, de los problemas políticos.