A Rajatabla

Sospechas de corrupción

No se anduvo por las ramas el activista social al externar sus sospechas, que son las de muchos, de que los gobiernos municipales panistas viven del dinero de los casinos y de la basura.

Decimos son sospechas porque a pesar de que se advierten las maniobras de los alcaldes para favorecer a una nueva empresa para la recolección de basura y que en sus campañas políticas se invierten el dinero y la influencia del llamado zar de los casinos, con la falta de transparencia municipal y la doble moral de los funcionarios nada se puede evidenciar con documentos públicos.

Ya adivinamos la respuesta de Arellanes a Marcos: que nos prueben sus acusaciones, que no tenemos nada que ocultar.

Pero nunca abrirá a los ciudadanos la oportunidad de formar una comisión investigadora con poderes para indagar las fortunas crecientes de los funcionarios involucrados; y acceso a las minutas secretas de las negociaciones con proveedores y contratistas.

Pero las vigorosas acusaciones de Gilberto Marcos no se satisfacen con un desmentido visceral, indocumentado.

Y a los ciudadanos compete presionar al Congreso local para que legisle la creación de una fiscalía para la investigación de las operaciones sospechosas de corrupción. La descomposición municipal y el quebranto económico que viven los ayuntamientos ya no se pueden ni deben esconder bajo la alfombra de la autonomía municipal.

 

jvillega@rocketmail.com