A Rajatabla

Sombras y siluetas

Los ve usted cómo se ufanan sabotear todo proyecto del estado, así sean tan importantes y tan benéficos como la Ecovía.

Presumen del proselitismo corporativo que hacen, de cómo destruyeron al grupo San Pedro, de cómo se deshicieron de Fernando Elizondo y de que tienen como socio o cómplice a Gustavo Madero. Sin embargo, ellos saben que todo es cuento o barrabasada.

La verdad es que el panismo local está hundido, aislado, sin fuerza real efectiva y menos en estatura moral. En realidad están en escombros para que los barran, ya sea el PRI o los vientos del cambio moral.

Un buen ejemplo es lo que sucede en la base original de la pandilla dominante: el grupo político de San Nicolás. Zeferino Salgado le dio el golpe de estado al grupo San Nicolás y dejó al jefe real, Fernando Larrazabal, colgado de la brocha. Los de Monterrey están peor que los de San Nicolás. Presumen tener enorme membresía pero en realidad son acarreados de los barrios más pobres.

Se ensañaron con el erario de Monterrey, han hecho fortunas, siguen con los moches de siempre y con la ciudad deteriorada como nunca en la historia. Si se salen con la suya y el PAN hace candidata a Margarita Arellanes, lo mismo hará en el estado. Pero si no es candidata o pierde la elección, quedarán en harapos sin el dinero municipal de Monterrey.

Y si Gustavo Madero pierde la partida en el PAN nacional y lo obligan a sanear la moral del partido, le exigirán que empiece por sancionar al grupo más nefasto, el de Monterrey.