A Rajatabla

Soluciones

Los que viven en Nuevo León dicen que más que un cambio de Gobierno, será una mudanza ideológica como no parecía posible.

Los grandes cambios sociales implican cambiar a grandes pinceladas los modos y costumbres de la sociedad, su forma de ejercer la democracia y la participación intensa, quizá hasta violenta, de la intervención ciudadana.

Eso sí, que nadie hable de revolución violenta porque ésa nadie la quiere y todos pierden; pero la violencia puede estar en los procesos judiciales, en el castigo de los peores y en el cambio del elenco de las cosas públicas para ponerlo en manos de nuevas generaciones más limpias y con más vocación de servicio público.

El país tiene necesidad de democracia, empleo, educación y vivienda, que demandan un paso acelerado rumbo al futuro y no al desastre.

Mal hará el que invierte tiempo y energía en alentar las llamas de un cambio violento que puede dar al traste con todo.

Hay quien teme que ya se está produciendo propaganda en pósters y mantas para llenar la ciudad de proclamas revolucionarias simbolizadas por un caballito y la imagen de un caudillo, tomada de los manuales de 1910.

Bienvenidos si son para una jaripeada o una fiesta popular en la casa del líder, nada más, pero no para andar en las calles promoviendo una discordia que no queremos siquiera que empiece.