A Rajatabla

Signos negativos

Las preguntas angustiadas, dramáticas, sustituyeron a los parabienes habituales en el fin de año.

Todo mundo desea un feliz Año Nuevo, pero dudan de conseguirlo si las respuestas siguen siendo negativas: ¿Se va a acabar esto algún día? ¿Podemos vislumbrar una disminución de la violencia en el futuro inmediato?

Los signos a la vista no son positivos: en lo nacional, el Presidente de la República se queda cada día más solo.

En lo estatal se insiste en soluciones de largo alcance para la inseguridad: hacer carrera universitaria policiaca, desarrollar una ciudad policial, entre otras actividades.

Pero los balazos, los secuestros, las extorsiones son, al corto plazo, realidad actual de la entidad en que vivimos.

Más grave aún: los ciudadanos parecen empeñados en reducir el problema del crimen organizado a uno de policías y ladrones.

De represión armada a cualquier costo.

Los expertos dicen que la sociedad tiene que aceptar su responsabilidad en el caldo de cultivo de la violencia, que es la miseria urbana.

Mientras no haya bienestar sobrarán reclutas para los delincuentes.

La respuesta a las dos preguntas es otra pregunta: ¿Qué va a hacer usted para que cambien las cosas en este 2015?