A Rajatabla

Revisiones infames

Tiene razón el diputado Luis Ángel Benavides con su iniciativa para cancelar las infamantes revisiones corporales a los visitantes de los reclusos en los penales.

Debe pensarse en revisiones menos invasivas, no en cancelar todo tipo de escrutinio, como pide el presidente de Renace, Ernesto Canales Santos.

En la defensa legítima de los derechos humanos, no puede llegarse al extremo de liberar culpables, como la Cassez; o tolerar prácticas delictivas, como las de algunos visitantes de los reclusorios.

Hay evidencias diarias de esas prácticas; introducen drogas, dinero, armas, celulares.

Y el personal penitenciario está involucrado en el mismo tráfico.

Quizá parezca también excesivo proponer el uso de scanners que permiten ver el cuerpo entero sin necesidad de tocarlo. Pero don Ernesto bien que tolera pasar por esos filtros en los aeropuertos de Estados Unidos.

Hace ya diez años el entonces secretario de Seguridad, el general Ramírez Garrido, adquirió un scanner holandés que costó cinco millones de aquellos pesos. Y se habilitó un local amplio y adecuado para inflingir las menores molestias a los visitantes.

Se fue el general y quedaron desde entonces arrumbadas las cajas del scanner.

Y conste, hay cosas peores en el del Topo Chico: cuente el número de muertos en riñas y accidentes, los golpeados y fracturados a manos de extorsionadores.