A Rajatabla

Repetidores

Supongan que es octubre de 2016 y que los actuales alcaldes y diputados tuvieran la posibilidad de reelegirse de inmediato: sea sincero y díganos a cuál de ellos reelegiría usted y a cuál de ellos iría a reclamarle hasta su oficina.

Conociéndolo como lo conocemos, sabemos que usted no lo va a hacer, y por el contrario, póngale nombre y verá que pocos libran su voto de censura; el que menos batallaría sería Raymundo Flores, que tiene a Apodaca en un puño desde hace 20 años.

Con Margarita Arellanes exigiría que le devolvieran las entradas y pediría para ella juicio político y no reelección, a César Cavazos, alcalde de Escobedo, no lo repudiaría pero tampoco le gustaría que se quedara. Sobre todo viéndolo como un ingrato que ahora muerde la mano a quien le pide que le regrese la alcaldía para dársela otra vez a Clara Luz Flores.

En Guadalupe César Garza sería una buena opción, deja buen saldo a su favor y sigue siendo fuerte en la CTM.

Víctor Pérez no batallaría para ser reelecto. Lo hizo bien y mostró talento político sin salirse del mismo partido, tomó su distancia de los dos últimos alcaldes.

Los Salgado de San Nicolás son intercambiables. Sea Pedro o Zeferino, el que mandará será este último.

De los diputados locales se salvarían Alfredo Rodríguez, Édgar Romo, Juan Manuel Cavazos y Paco Cienfuegos. Los demás ni en un solo paquete, ni por un día más.

Pero lo odioso es que cualquiera se puede reelegir si tiene el dinero que tuvo la primera vez, y lo tendrán luego de vivir tres años a la sombra de los erarios.