A Rajatabla

Reacomodo sospechoso

Para los regiomontanos fue una grata noticia ver que fue promovido Javier Treviño Cantú a un alto cargo del Gabinete presidencial. Su ascenso corrobora el aprecio que se tiene por su experiencia internacional y en otros gabinetes.

Se supone que va a sacar a la reforma educativa de los primeros baches que enfrenta. En un momento crítico para el Gobierno que ya quisiera dedicarse de tiempo entero a las reformas integrales, en lugar de estar lidiando con casos imposibles como el volverles la vida a los estudiantes masacrados o las manifestaciones.

Como sucede siempre en la política detrás de cada decisión de Estado, como la designación de Javier, dan opción a diversas explicaciones específicas: ¿Se trata de una promoción provisional y cargada de sentido para acercarlo a la lucha por la candidatura de gobernador de Nuevo León? ¿O ya rifaron el tigre y aquello fue premio de consolación para el político de Nuevo León?

Parece tardío e innecesario hacer movimientos en el Gabinete como maniobra de prelanzamiento de un candidato local. Y alguien con méritos y carrera larga en el servicio público no necesita excusas para que lo llamen.

Curiosamente el nombre de Javier se mencionó durante esta larga pre-precampaña con pocas probabilidades de éxito. Su nombre sólo cobró importancia cuando emitió un discurso en YouTube con un diagnóstico agudo y certero sobre la problemática de Nuevo León.

Sea como sea, esta designación de Treviño para una Subsecretaría de Educación implica los mejores augurios para su inmediato futuro.

jvillega@rocketmail.com