A Rajatabla

Pueblo globero

Los partidos y los políticos han aprendido a cautivar el voto de los electores con estrategias de soborno y de entretenimiento, soslayando las propuestas y el análisis objetivo de su oferta electoral.

Siguen con el reparto de despensas, con el pago no disimulado del acarreo de votos, con los eventos masivos de diversión. A punto de entrar al proceso efervescente de las precampañas informales, ya vemos la puesta en escena de esas tácticas.

En Monterrey, un desfile de globos, de gasto desproporcionado, apoyado en publicidad y propaganda masiva, jala a cientos de miles de regiomontanos, convidándolos desde ahora a convertir a la alcaldesa en gobernadora.

En Gobierno del Estado ya preparan un megaconcierto de fi n de año en Fundidora con Juan Gabriel, lo que garantiza la asistencia de más de 40 mil adultos y potenciales votantes.

Gobierno, municipios, diputados, todos compiten en el reparto de despensas, de mochilas y becas.

Buen apoyo para las familias pero que se envilece por su utilización como promoción del voto, con cargo a dineros públicos. Cada vez que se decretan nuevos controles de la promoción -ya no habrá tinas ni delantales en los mítines y recorridos de campaña- los políticos se las ingenian para aplicar estrategias que los burlen.

Ahora nos ven, hablando literalmente, como pueblo globero. Como fi esteros o pedigüeños que venden su voto por migajas.

Mal por los políticos, peor por los ciudadanos.