A Rajatabla

Propaganda

La nueva Ley Electoral ya nos libró de la monserga que era el exceso de propaganda de partidos y candidatos.

En la campaña de este año bajo las nuevas reglas sólo advertimos que estamos en campaña por los muchos espectaculares con una docena de palabras cada uno.

Adiós a los banderines y bardas pintarrajeadas por toda la ciudad. Ahora el baño propagandístico está en los medios que repite hasta el infinito los mensajes autorizados por el INE.

En el exceso está la penitencia, López Obrador promete un México nuevo sin corrupción y pregunta si confías en mí, vota por Morena.

En otro el PAN pregunta a los automovilistas cómo puede ser que el petróleo esté cada vez más barato y la gasolina más cara, y responde que los priistas son unos tales por cuales.

Pero no aclara que el precio del petróleo no lo fija el PRI, ni siquiera México, y que la gasolina se encareció con 6 años de gasolinazos mensuales que nos recetaba Felipe Calderón.

Los del PRD presumen el avance en Ciudad de México y que ellos sí saben gobernar, ignorando lo que pasó y sigue pasando en Michoacán y Guerrero.

En Monterrey se anuncian los candidatos a alcaldes solos y con promesas que ya no sabes si pueden cumplir.

Es como zambullirse en un océano de mentiras y exageraciones para hallar la perla que valga la pena; si la encuentra, vote por ella.