A Rajatabla

Prioridades

Las primeras noticias surgidas desde los cuarteles del gobernador electo Jaime Rodríguez Calderón apuntan a que habrá tareas que supervise en directo y a diario: educación y seguridad.

Pero sus seguidores y hasta sus críticos anticipan que la presión popular será para privilegiar el tema que más apasionó a todos durante la campaña: la corrupción.

No parece realista pensar que el día 4 de octubre se llenen las cárceles con los peores sospechosos de corrupción.

Lo que sí se requiere es que desde el primer día, el nuevo gobierno mande señales claras de que no es promesa vaga sancionar a los peores y evitar los nuevos traficantes.

Pero se esperan anuncios que prohíban actos de comercio y movimientos financieros entre familiares del gobernador y civiles interesados.

También que se reglamente la contratación con declaración de bienes, con sus dineros propios en fideicomisos ciegos que no se abrirán por seis años.

Cambiar, asimismo, la regla de operación de las licitaciones, contrataciones y compras.

Y sí, cómo no dar un golpe espectacular de impacto nacional consignando a parientes de gobernantes y también a las grandes empresas que hayan sido sus cómplices.

Parar no solamente el saqueo, sino ganar la credibilidad del Estado y la puesta en práctica de la transparencia de la que tanto se habló en campaña.