A Rajatabla

Primero a organizarnos

Abogan por las candidaturas independientes como si fueran la panacea para curar todos los males de la democracia incipiente en que vivimos.

Pero por ahora se limitarían a dar salida a los descontentos de los partidos existentes. A los que se les niega una candidatura que consideran merecida.

La sociedad tendría que hacer antes su tarea: legitimar sus organizaciones, no caer en el juego de las simulaciones, como sucede en los partidos.

Hacer de verdad colectivos como el Usuarios del Transporte, donde pudieran afiliar un millón de agraviados por las tarifas y el servicio, pero en la realidad no agrupa a más de cien activistas.

Las cámaras siguen siendo el feudo de uno cuantos, aunque en teoría representan a cientos de miles de comerciantes, industriales, de patrones,

Los sindicatos son de Serna o de Ismael y unos cuantos incondicionales.

Hasta en los clubes sociales y recreativos han tenido que deponer a sus dirigentes, por tomar las finanzas como cosa personalísima, como sucedió en San Agustín.

Formular voces sociales, realmente colectivas, no espectros que se arriman a la danza de las simulaciones.

Cuando articulemos esas voces realmente colectivas podremos luchar contra la cerrazón del gobierno y el monopolio de los partidos.

Sin esa acción articulada de la sociedad, las candidaturas independientes sólo serán una golondrina que no hace verano.