A Rajatabla

Presencia

Ante la toma de cualquier decisión en cuanto a ética y práctica de comunicación en Multimedios nuestra primera ocurrencia es imaginar lo que nos hubiera dicho con su grave voz de locutor el fundador, don Jesús Dionisio González.

Él nunca se limitó a atender exclusivamente su tarea empresarial, veía sus negocios de igual forma que se dedicaba a atender sus relaciones con los intereses de la comunidad, fueran asuntos públicos de misericordia o de colaboración con las causas más importantes de la ciudad.

Su vida era la mitad de mucho trabajo y la otra de participación social en clubes de servicio, en la formación de entidades de cultura y de salud pública, así como la organización permanente para servir a los regiomontanos en los casos que requerían misericordia inmediata y sin límites.

Trabajar con él en Multimedios era una lección diaria de periodismo, pero por encima de eso era una jornada de trabajo al servicio de la sociedad en cada frente noticioso y en cada asunto social que servía a la comunidad.

Hoy, en el aniversario de su muerte, la memoria de don Jesús sigue siendo nuestra guía para cada noticia y cada tema cívico que llega a nuestro escritorio; de todos ellos podemos hablar con comodidad y con libertad frente a ese jefe que exige de él y de nosotros lo mejor para servir a nuestra comunidad.