A Rajatabla

Premios y castigos

Los semáforos del delito y las mediciones de Alcalde, ¿Cómo Vamos? son intentos legítimos de poner lupa y hasta camisa de fuerza a las autoridades.

Pero en justa reciprocidad, los empresarios que promueven esas mediciones, deberían aplicar el mismo escrutinio y rigor a las conductas de su gremio.

Estigmatizar a las empresas que arrojan sus desechos en corrientes de uso común.

Señalar a las empresas que se hacen cómplices voluntariosos de la política del moche, que tuercen las licitaciones a su favor.

Denunciar a las compañías de mentiras que sólo fabrican facturas para burlar al fisco y encubrir desfalcos.

Poner en evidencia y segregar a hombres de negocios que se prestan a lavar dinero del crimen organizado.

Claro que es más cómodo echar todas las culpas al gobierno y vernos como una sociedad sojuzgada por los malos, sin ver que también hay culpas en la sociedad; aceptarlas y enfrentarlas nos conducirá a una mejor sociedad bien gobernada.

Igual debieran crear la lista de las mejores prácticas de gobierno y las conductas empresariales ejemplares.

Para gratificarlas ambas para que se multipliquen y sean los paradigmas para el cambio social.

O sea, crear un sistema de premios y castigos que señale a los peores y a los mejores, como fórmula de avance hacia la sociedad que anhelamos y el gobierno que merecemos.