A Rajatabla

Poder dividido

Los maestros, que tienen un formidable poder gremial —por algo son el sindicato más grande de México y quizá de América—, ahora están dispersos y dando golpes de ciego.

Un liderazgo nacional no inspirado, surgido de la hecatombe de la caída de Elba Esther Gordillo, se ha entretenido en la reorganización de su interior, descuidando sus relaciones políticas. Salvo la de sujeción absoluta al Poder Federal.

En Nuevo León se advierte el resultado de esa política; la diligencia que no es liderazgo se dispersa en alianza sometida con el PRI en un comportamiento errático del Partido de la Nueva Alianza y los líderes de las secciones, más una docena de gentes que se dicen operadores políticos de altura.

Poder dividido es poder anulado, en el caos se oyen voces que buscan retomar el poder crítico del magisterio y apoyar los proyectos que le importan al Estado, uno de ellos ya tiene miles de miembros en un grupo que va a ofrecer los proyectos a quien ofrezca realizarlo .

Tienen gente en todos los municipios, dirigentes con liderazgo y con la historia.

No andan buscando chambas, porque ya la tienen como maestros; quieren enderezar el rumbo de la educación que navega sin proyecto desde hace 12 años.

No tienen preferencia por ningún candidato o partido, y la suya es otra manifestación del despertar ciudadano que empieza a surgir. Entre los líderes del movimiento están los ex secretarios de la Sección 50, José Ángel Alvarado y Alfonso González.

 

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