A Rajatabla

Pleito pandillero

Si un regidor priista de Monterrey denuncia ante el Cabildo una licitación mañosa o un contrato leonino de la alcaldesa panista, sus adversarios lo callan con una sola pregunta: ¿Y ustedes en el otro palacio?

La mayoría panista en el Congreso tenía documentados los estragos cometidos contra el erario en Guadalupe. Pero dejaron pasar la oportunidad de consignar a Ivonne Álvarez a cambio de dejar impune a su ex alcalde en Santa Catarina.

Por cortesía republicana y conveniencia, estado y municipios se auxilian para cobrar derechos, multas e impuestos a los automovilistas morosos.

Gobierno del Estado exigía a los solicitantes de refrendo de placas presentar su constancia municipal de no infracciones.

Tránsito municipal, a su vez, recogía los automóviles que no presentaran la calcomanía de la tenencia.

El convenio reventó de facto porque ninguno quiere ver al automovilista como causante, sino como votante en los comicios.

Los municipios desatienden los servicios básicos, que son de su competencia, como el alumbrado, los pavimentos, el desarrollo urbano ordenado.

Pero reclaman recursos para hacer puentes y pasos a desnivel, presupuestados a precios de fábula y asignados con moche del 35 por ciento.

Las víctimas de esos choques entre funcionarios son los ciudadanos. Los responsables de esa politización extrema son los partidos.

jvillega@rocketmail.com