A Rajatabla

Perdón para Martín

No ha habido una sola expresión de compasión o de revaloración del diputado Martín López, caído en desgracia por participar en una “fiesta para hombres” junto con sus colegas y hasta su jefe de bancada.

Fue una indiscreción y una falta de sensibilidad política para entender que en los tiempos de redes sociales, ya no hay actos privados. No entender que la respetabilidad del cargo público no se cuelga del perchero el fin de semana o si hay reventón.

Pero el tropiezo fue reprobado por los dirigentes del PAN en NL. Sin juicio, basados en un video indiscreto lo borraron de la lista de aspirantes a la alcaldía de Monterrey. Aprovecharon el incidente para deshacerse del competidor más bien colocado para esa justa pero que estorbaba el camino a otros aspirantes menores, sin su preparación y experiencia pero dueños del partido en el estado.

Pasada la polvareda del escándalo habría que cuestionarse la gravedad de una falta que cometen en privado y sin videos muchos de sus críticos. Aun si fuera grave, no lo invalida para la vida pública para siempre.

Al estilo gringo debiera bastar con que el diputado ofreciera una disculpa pública en una conferencia de prensa y escoltado por su familia.

Y luego dejarlo que compita por un cargo para el que está probadamente capacitado.

Y en todo caso exigirle que no se junte con malas compañías, así sean miembros del honorable Congreso de la Unión.

 

jvillega@rocketmail.com