A Rajatabla

Peligros

La crisis de violencia de los últimos años nos dejó la amarga lección de que no supimos prevenir ni evitar el ataque felón del crimen organizado. La Policía estaba corrompida, armada y con jefes pagados por la mafia. Miles de muertos, combates callejeros, ejecuciones, decapitaciones, colgados en los puentes.

Algunas medidas impuestas fueron la intervención del Ejército y la Marina, la creación de Fuerza Civil, la certificación de policías y combates a sangre y fuego lograron finalmente parar la ofensiva mortal de Los Zetas.

Si nos vuelve a suceder ya no tendríamos disculpas, estamos prevenidos, preparados y escarmentados sobre cómo manejar un problema tan grave.

Así que cuando vuelven sucesos trágicos como los de la última semana habrá que echar a andar todas las medidas de seguridad que funcionaron los últimos dos años. Todavía hay corporaciones infiltradas, algún funcionario policiaco acobardado o vendido. El Penal del Topo Chico sigue siendo hotel y cuartel para los peores asesinos.

Requerimos la reacción enérgica y concertada de las fuerzas armadas y la autoridad local, y esta vez sobre todo contar con la sociedad activamente involucrada en detectar todos los brotes de violencia.

Esto no es para festín de buitres, sino la oportunidad de consolidar los valores y las defensas de todos los nuevoleoneses. De esta crisis incipiente tenemos que salir todos vivos y todos a la vez vamos a organizar nuestra supervivencia, no a celebrar anticipadamente nuestro funeral.