A Rajatabla

Panistas

El proceso eleccionario recién pasado dejó al PAN estatal más hundido, en conflicto y desgaste de imagen que los meses anteriores que fueron tan conflictivos para ellos.

Se desmoronaron los líderes de cartón que sólo saben hacer política con una mano en los votos y la otra en el erario.

Parecían poderosos, y cuando estaban a punto de conquistar la gubernatura, la hicieron desaparecer del mapa abusando del poder que tienen sobre los miembros reclutados y a punto de dineros y nóminas municipales.

Después de una elección que les resultó desastrosa, en la que perdieron la gubernatura que ya casi tenían y perdieron la ciudad de Monterrey que habían mantenido durante tres trienios al hilo, se impone una depuración del partido y un regreso a sus valores tradicionales.

En los prospectos para líderes surgieron de este proceso dos alcaldes que resultaron excelentes promotores del voto tanto en sus municipios como en los del norte y el sur del Estado.

Seguramente Ugo Ruiz, de San Pedro, y Víctor Pérez, de Santa Catarina, ganaron presencia e influencia en el partido como para convertirse en los nuevos líderes.