A Rajatabla

Pacto de civilidad

Como en la Franja de Gaza, sobre el estado de Nuevo León se espera una lluvia de misiles, de guerra sucia, contra los candidatos y los partidos.

Asesores internacionales especializados en armar bombas sucias para destruir al adversario ya investigan y hacen acopio de información negra sobre todo posible contendiente sea blanquiazul o tricolor.

Pero lo más desalentador no son esas expresiones de barbarie sino la reacción de los ciudadanos.

En lugar de protestar y condenar las prácticas sucias se apresuran a darse de alta en Facebook y Twitter para ser de los primeros en paladear las primicias de esa cosecha maligna.

Los partidos políticos y candidatos podrían vacunarse con un pacto de civilidad que los obligue a respetar la vida íntima de sus adversarios en la contienda.

Y las autoridades electorales formar comandos de reacción inmediata para torpedear los videos y grabaciones apenas aparezcan en las redes de difusión.

Y advertir a los políticos que ya no hay privacidad para nadie, que todo es público, hasta la vida íntima suya y la de sus familiares.

Que no olviden la descarrilada que le provocaron a quien era el panista más famoso e influyente Fernando Larrazabal por una indiscreción de su hermano Jonás.