A Rajatabla

Contra PRI y PAN

Compiten en Nuevo León, con denuedo, priistas y panistas por labrar el desprestigio de la política y el envilecimiento del acto de gobernar.

Provocan, con sus vicios y mezquindades, la repulsa ciudadana. Y la animadversión que se manifiesta desde ahora contra todos los que ya suenan como aspirantes a próximo gobernador.

La voz popular los descalifica parejo porque casi todos ya demostraron su incompetencia en los cargos que han ejercido. Y algunos de ellos ya exhiben desde ahora su voracidad de fortuna y poder.

Ante ese panorama desolador hay quien sugiere a los ciudadanos prepararse para ejercer en 2015 su derecho al abstencionismo.

O sea, que renuncien al único momento en que realmente pueden influir en la vida pública: al momento de emitir su voto.

Más positivo y creativo sería enfrentar a los partidos dominantes con una tercera opción ciudadanizada.

¿Cómo tomaría fuego entre los electores un candidato como Alfonso Romo o Fernando Turner, por poner dos ejemplos de ciudadanos que no rehúsan involucrarse en la política, sin pasado político ofensivo, sin codicia sobre el erario?

Una opción ciudadana, así fuera con el matiz de la izquierda, podría conducirnos a un gobierno más representativo, honesto y con verdadera comunicación con la comunidad.

Sólo falta que alguien transforme el reniego y la inconformidad en una movilización ciudadana.