A Rajatabla

Oposición tipo Nuevo León

El poder político y las sañas del gobierno no se dan en el vacío ni en un medio homogénico. Por fuerza se manifiestan y se contradicen con la oposición de otros partidos y grupos humanos.

En Nuevo León la pobreza del medio político descalifican a la política como el arte de gobernar y de contradecir frente a un gobierno acongojado por la racha de violencia que sufrimos durante los últimos años.

En tiempo de ejecutados, colgados, decapitados y secuestrados, los panistas jamás dijeron vamos a colaborar.

Se dedicaron a denunciar cada muerte como si se fabricaran en Palacio o se tuviera culpa de los balazos del crimen organizado, y si frente a esa herida tan grande le hacían el vacío, peor enfrentaban la agenda diaria del gobierno.

Se valían de la tribuna del Congreso y hasta de grandes anuncios espectaculares asustando al pueblo contra la autoridad.Jamás en estado alguno se ha padecido esa edad oscura de la política sin cuartel y sin razón.

En lugar de ayudar a tranquilizar al pueblo y a combatir el crimen, se dedicaban a utilizar el clima de violencia como el caldo de cultivo de sus ideas más destructoras, cayendo en su propia trampa mortal.

Acaban el sexenio desgastados llenos de conflictos entre ellos mismos. La lección positiva de ese desastre de oposición es que la aparente ventaja electoral que parecían tener ya escapa de sus manos.

Se quedaron atrás en las encuestas y vierten su ferocidad contra ellos mismos. No hay competencia leal sino zancadilla y descontón.

 

jvillega@rocketmail.com