A Rajatabla

Oportunidad

La catástrofe de los baches no puede quedar impune, por el contrario, es la oportunidad de iniciar el nuevo combate a la corrupción.

Es un ejemplo monstruoso de complicidades entre autoridades y civiles a la vista de todo mundo y en perjuicio de toda la comunidad.

Habría que llamar a cuentas a los funcionarios que entregaron las obras de pavimentación a empresas no calificadas, de amigos y cómplices.

Consignar a los constructores que hicieron mal las cosas, que no las repararon a tiempo y no garantizaron su duración.

Sería materia de juicio, de responsabilidades de los funcionarios que distrajeron el presupuesto de pavimentos para gastos políticos y de campañas.

Asignar la responsabilidad de la reparación a todos ellos sin esperar a que vengan nuevos presupuestos para echarlos al pozo de lo mal hecho.

Simultáneamente, legislar para agravar las penas para los malos funcionarios y los malos proveedores.

Sentar un precedente válido no sólo para pavimentos sino para toda la obra pública, tanto estatal como municipal.