A Rajatabla

Obra ejemplar

Cuando se anunció que se iba a excavar en el mero centro de Monterrey, en área del Barrio Antiguo para construir la Línea 3 del Metro, los medios y hasta algunos vecinos empezaron a articular quejas de esperar una zona de desastre durante meses.

Pero Obras Públicas del estado procedió con una energía y un entusiasmo pocas veces visto entre quienes realizaban obras mayores.

Un simple paso a desnivel desgracia el barrio y quiebra a los comerciantes y fastidia a los vecinos sin auxilio ni remedio. En el Barrio Antiguo, Obras Públicas juntó a los vecinos, les ofreció alquilarles las viviendas y negocios por el tiempo que durara la obra con el compromiso de regresarles las fincas rehabilitadas y sujetas a las líneas estéticas en el futuro.

Por eso no volvió a oír usted una sola queja, los trabajos complicados y tardados ni se sintieron en el ánimo de la comunidad, todo fue trabajo y orden.

Más allá del Barrio, al entrar a la calle Félix U. Gómez, la dependencia pidió a las constructoras que mandaran a sus miles de empleados a tomar sus alimentos en los puestos, fondas y restaurantes de esa calle para que no perdieran el negocio.

Nada de eso eliminó los problemas que genera una obra colosal por en medio de la ciudad, pero le quitó sus peores aristas.

La experiencia ha sido poco conocida, pero debiera ser un precedente para otras obras públicas del futuro, en lugar de la fórmula habitual de decirles a los vecinos “ahora llorarás, pero algún día me lo vas a agradecer”.