A Rajatabla

Nuevo León se rezaga

Con mano de hierro enguantada en seda, la abogada Minerva Martínez Garza, presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, pegó en el mentón de Nuevo León, afirmando que la entidad va rezagada en el reconocimiento de la versión contemporánea de esos derechos.

Dijo que las autoridades judiciales del estado violan los derechos humanos actualizados por ignorancia o porque se ajustan a leyes locales ya obsoletas.

Ese último reproche alcanza al Congreso estatal por su indolencia para homologar las leyes con las que se promulgaron federalmente.

En una paradoja absurda, el Poder Legislativo de Nuevo León no mira al futuro, sino al pasado y con gafas ennegrecidas.

En la innovación de leyes procesales nos gana con mucho Chihuahua. Vamos entre las últimas entidades del país en transparencia, aún arrastran los pies los diputados para aprobar la paridad de género que ya obliga nacionalmente.

Esa es la otra cara de la impunidad que nos aflige: un estado de Derecho rebasado, jueces indolentes o corruptos, diputados rijosos pero improductivos.

En cuanto a los derechos humanos, es la oportunidad para que los colegios de abogados y las escuelas de Derecho respalden y magnifiquen las quejas de la Comisión Estatal.

Somos una comunidad echada para adelante pero lastrada por autoridades y legisladores con los ojos en la nuca.