A Rajatabla

Nueva democracia

Los partidos políticos se las están viendo en apuros para completar las cuotas de género, lo que implica enlistar cientos de mujeres que ya estaban en la política más el triple de las que son simplemente ciudadanas.

Su descubrimiento es que después de todo hay muchas mujeres con ganas de participar y que saben con quién alinearse, con alguno de los partidos existentes o simplemente como ciudadanos.

Un primer recuento de sus intereses muestra un corte seccional de la sociedad más rico que el de los varones, en las listas preliminares aparecen los nombres de decanas como María Elena Chapa, Carlota Vargas y Yolanda García, políticas en pleno ejercicio como Judith Díaz.

Caras nuevas como las de Lorena de la Garza, Liliana Melo de Sada y un surtido rico que incluye a Patricia Aguirre, Minerva Martínez, Patricia Salazar, Elizabeth Solís, Guadalupe Rodríguez de Anaya o Mirna Saldívar.

Una como ellas se necesitan para cada una de las exigencias de paridad.

Porque hay que llenar con mujeres las listas de regidores, diputados locales y federales, así como sus suplentes.

De que las hay, las hay, la gracia está en localizarlas y capacitarlas al vapor.

El partido que ha hecho más labor de auscultación y capacitación es el PRI, seguido por el PAN.

El problema es para la chiquillada, los partidos menores que batallan hasta para conseguir varones, pero todos tienen que hacerlo a la voz de ya ante semejante requerimiento de la nueva democracia.