A Rajatabla

Novatos

Las dos reculadas a nombramientos de funcionarios y el oso cometido por la petición de renuncia partidista a funcionarios públicos por parte del novel equipo de Gobierno independentista hablan de falta de capacidad y conocimiento.

Esperar el paso del tiempo para dar viabilidad a los funcionarios cesados para enmendar los yerros no es respuesta inteligente. Alguien se equivocó. Punto. Y debe haber consecuencias.

La respuesta dada en ambos casos suena a un perdone usted. Eso y nada, es lo mismo. Es un tema jurídico, emanado de una decisión de gobierno, en donde los funcionarios están obligados a realizar exclusivamente lo permitido por la ley.

En un despacho de abogados los causantes de errores parecidos ya estarían en la calle.

Y si para hacer nombramientos, donde lo mínimo es verificar los requisitos de los aspirantes, se van de bruces, no queremos imaginar el resultado en los procesos jurídicos complicados.

La renuncia pedida a los partidistas es error de primaria en lo jurídico y lo político. Evidente carencia del elemental sentido común.

En una reunión informal de abogados en conocido restaurante criticaron estas lamentables fallas, sus juicios fueron amplios y severos, ni las flores del lugar se salvaron.


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