A Rajatabla

Un Niño desconocido

Tome una foto de Homero Niño y muéstresela a diez vecinos de San Pedro a la salida de Fátima y pregúnteles si saben su nombre, la ocupación o el domicilio de ese vecino.

De diez, le apostamos a que nueve no lo reconocen, y el otro es que el encuestador sorprendió en misa al alcalde Ugo Ruiz, quien sí lo identifica.

Homero, aunque es regiomontano, ha desarrollado su vida personal y política en la Ciudad de México y se codea con Gustavo Madero.

Es diputado activo y un buen contacto para los panistas locales.

Pero nada de eso lo capacita para ser alcalde de una comunidad como San Pedro, a cuyos vecinos desconoce, con problemas graves que no ha vivido.

Mauricio Fernández, quien ha vivido toda su vida en San Pedro y ha sido alcalde dos veces, confiesa ahora que no supo que firmó licitaciones leoninas y autorizó construcciones abusivas.

Homero sería un cordero entre los lobos depredadores que tienen en un puño al municipio.

Claro, al fin político profesional, Homero no ve a San Pedro como un emproblemado municipio, donde la cancelación de la alternancia corrompió los asuntos públicos, sino como el “más panista del país porque es el que más años tiene de ser gobernado por el PAN, es el que más votos da y el PAN ha hecho un buen gobierno”.

Quizá se anima a aspirar porque Fernando Elizondo ya se salió del PAN y Mauricio pretende regresar a deodorizar el basurero que dejó.