A Rajatabla

Más Metro, a como dé lugar

El impresionante Metro de la Ciudad de México, que extiende sus redes por todo el vasto territorio de la capital, no se construyó en un solo sexenio.

Su primera línea fue un logro impresionante, pero un cable de la Associated Press dijo que el Metro capitalino era como la minifalda: corto pero muy atractivo.

Desde Díaz Ordaz, todos los presidentes priistas añadieron líneas sucesivas cada vez más extendidas.

En la Línea 12, que ya le tocó al gobierno de Ciudad de México, hubo que inutilizar once estaciones por los riesgos de una mala construcción.

Nuestro Metro se inició con un gran impulso del gobernador Jorge Treviño. Pero le pararon los dos gobernadores panistas que no le añadieron un centímetro. González Parás sufrió para extender la Línea 2 hasta Escobedo, y Rodrigo Medina sufre para dejar sin terminar la Línea 3.

Necesitamos aprender las lecciones capitalinas; los Metros son tan caros que deben ser inversión del Gobierno Federal y no hay que dejar de construir un solo año, sea un gobierno priista o panista.

Los tamaños del desafío local pueden medirse en el creciente éxito de las dos primeras líneas. Empezaron con 80 mil usuarios. Ya va en medio millón diario.

Y crece la demanda de más líneas hasta Apodaca, Cumbres, Santa Catarina, Juárez y Garza Sada, con una conexión a un tren intermunicipal que llegue hasta Linares.

 

jvillega@rocketmail.com