A Rajatabla

¿Más Metro y ecovías?

Suponga que el próximo gobernador  multiplique prodigiosamente los recursos  para construir otras cinco líneas de Metro y media docena de ecovías.

Con los mismos criterios de ahora: para comunicar los barrios más remotos, para resolver las necesidades de la clase más urgida, de la que anda en camión.

Con todo ese transporte masivo, la ciudad seguiría congestionada, con sus principales vialidades –Gonzalitos y Constitución– repletas de vehículos. Aún con el imposible segundo piso.

La explicación usted la tiene: Pregúntele a sus amigos de clase media alta, los de automóvil propio, si se han subido alguna vez al Metro nuestro, a la Ecovía. Le responderán que nunca o sólo una vez por curiosidad; que eso, de plano, es para nacos.

Para comenzar porque ambos servicios se han proyectado para mover a los de a pie, Y en el mundo existen, por el contrario, para servir a los de automóvil. Para que lo dejen en casa y no compliquen la vialidad.

No corren ninguno de los actuales hacia las colonias donde más abundan los automóviles, como la Del Valle, Contry. No hay estacionamientos junto a sus estaciones.

En cambio, el resto del sistema vial privilegia el paso de los automóviles con la construcción continua de pasos a desnivel.

El problema es el transporte. Pero también el clasismo de los de automóvil y el populismo de los que planean el transporte masivo.

jvillega@rocketmail.com