A Rajatabla

Méritos

Debiera haber un doble listado de las características y cualidades que permitan a un ciudadano ser candidato de un partido. Las encuestas ya se desprestigiaron; la popularidad, un concepto que ya llegó al choteo. Ya no compiten pensando en figuras egregias como Juárez, Madero, Vasconcelos o López Mateos.

Ahora buscan competir con Chavana o con las demás figuras del espectáculo.

Lo ideal sería empezar por certificarlos como a los policías: capacidad, honestidad, estado emocional y equilibrado.

Ponerles la prueba del escritorio eficiente: un simulacro de toma de decisiones en los asuntos cotidianos de un palacio.

Más que una declaración de bienes, una auditoría certificada de sus bienes, recursos financieros, adeudos y cuentas en tránsito.

En otro simulacro, probar su capacidad para elegir colaboradores con vocación de servicio y dotes de mando.

Probar conocimiento de la historia contemporánea del estado y de sus gobiernos sean del color que sean.

Un examen de derecho constitucional para probar que conocen las funciones del cargo y sus relaciones con el Legislativo y el Judicial.

Habría que legislar y proponer una comisión externa y evaluar las candidaturas para que sea un encuentro de competencias y cualidades, no un mero certamen de popularidad.