A Rajatabla

Mejor que Metro y Ecovía

La primera solución que se nos ocurre para la movilidad estrangulada en Monterrey es el transporte público masivo, como el Metro, como la demorada Ecovía.

Pero nuestro Metro cubre apenas dos líneas, después de un cuarto de siglo de su apertura. Y la Línea 3 amaga con llegar arrastrándose a la estación Bancarrota Estatal.

La Ecovía, financiada principalmente por transportistas y concesionaria de las estaciones, sigue sin poder arrancar.

En las grandes ciudades de la India, de Tailandia y hasta en Ciudad de México opera otra solución sin la contaminación del automóvil, sin lo costoso y rígido del transporte público masivo.

Es el transporte alternativo, a base de bicitaxis, mototaxis y carritos eléctricos, como los del golf, como los de Disneylandia.

Sería suicidio utilizarlos en Morones Prieto o en Constitución. Pero ayudarían a despejar las estrechas calles del centro o para comunicar internamente a las colonias.

Ese sistema abriría miles de empleos, pero debe otorgarse a concesiones individuales, no caer en las manos insaciables de las centrales obreras.

Sobre todo, que naciera bien regulado en rutas y tarifas, así como requisitos de higiene, sobriedad y cortesía de los operadores.

¿Le parece denigrante un transporte de tracción humana? Más envilecedores son el desempleo y el hambre. Las horas esperando el camión o atorado en un congestionamiento.