A Rajatabla

Magnetismo

Ninguno de los candidatos a gobernador puede presentar su programa completo para el sexenio en estos días de campaña.

En menos de tres meses tienen que abordar lo que harán sin saber de cuánto dispondrán y cuántas fugas de dinero podrán resolver, por eso lo que esperamos más de ellos en la campaña es la definición de su carácter y la voluntad de cambio, y no hay forma de anticipar cómo ganarán o cómo lo harán de gobernadores.

La candidata priista Ivonne Álvarez se ha esforzado en dar muestras de carácter y liderazgo, mientras su adversario panista anda por los rincones juntando a los panistas dispersos.

Y el que va a necesitar una labor titánica es Jaime Rodríguez Calderón, que insiste en manejarse como un mito al que se sigue por inspiración.
Así está el juego de las aspiraciones, todo por aproximación y superficialidades.

El voto va a ser uno de confianza a quien creamos que tiene los tamaños para gobernar, aunque luego no lo demuestren.

Todo lo que pueden hacer debe caber en los últimos 60 días de campaña, un resultado curioso es que la fiscalización está provocando que los candidatos apelen a formas que creíamos ya superadas, como la de colocar un montón de muchachos con pancartas en demostración espontánea de apoyo, aunque todos son pagados con cuentas etéreas no comprobables.