A Rajatabla

Magia de Mauricio

Desafía a los estudiosos de la política la arrasadora popularidad entre los vecinos de San Pedro de su ex alcalde Mauricio Fernández.

Todo le disculpan, incluyendo sus roces con la Migración norteamericana por cargar sustancias sospechosas. Sus tratos confesados con los cárteles del crimen organizado para pagarles piso millonario con tal de que dejaran en paz a la comunidad.

Proyectos faraónicos como el de levantar un muro ornamental por la mitad de la avenida principal del municipio, adornado con bancas de 120 mil pesos cada una.

Incumplir gran parte de las obras mayores que prometió el primer día de su administración.

Tolerar la corrupción desatada de algunos de sus funcionarios, que sembraron el municipio con edificaciones irregulares, colapsaron la vialidad, hicieron licitaciones ruinosas.

Sin embargo, a Mauricio le ven piernas para la gubernatura. Y él presume que, si así lo decide, volverá a ser alcalde por tercera vez. ¿En qué consiste su magnetismo, la clave de la admiración de sus vecinos?

Quizá es por su desfachatez, por su brutal franqueza, por resolver un problema tan grave como el de la inseguridad sin importarle la ley ni negociar con los malos.

Donde otros son timoratos, Mauricio hace alarde de su vida íntima, responde con belicosidad a sus críticos, censura sin restricciones hasta a un Presidente de la República. Se deduce que los ciudadanos aprecian el valor, la franqueza, las soluciones efectivas, así se tuerzan las leyes.