A Rajatabla

Locomotora imparable

Políticos importantes y otros no tanto han pagado caro el menospreciar la carrera política de Adalberto Madero.

Con un estilo suave y campechano, Madero suele cautivar a los electores e imponerse a los más rudos candidatos.

Entre sus víctimas se encuentran panistas como Fernando Margáin, Humberto Treviño Landóis y el rudo priista Abel Guerra.

Su estilo de hacer campaña es bien sencillo: recorre calles y caminos, saludando de mano a todo mundo con una sonrisa encantadora y una memoria de elefante.

No hace grandes promesas, simplemente se compromete a arreglar los problemas de los vecinos de manera rápida y expedita. Y cumple lo que promete.

La otra cara de la moneda es que Madero es un infatigable guerrero que litiga sus candidaturas hasta la última instancia y siempre las ha ganado.

Esta vez la gente de Margarita está ensoberbecida porque tiene todos los votos de los delegados de Monterrey. Pero quienes conocen a Adalberto saben que va a pelear hasta la última trinchera para que haya justicia en el fallo.

Ganar la constitucional a cambio está más difícil. El PRI le está poniendo un adversario con buena estrella y excelente imagen pública.

Adrián de la Garza será un hueso duro de roer, pero Madero no le tiene miedo ni al diablo.

Pero su primer obstáculo como siempre es su mismo partido y hasta ahora él siempre ha ganado esas confrontaciones.

jvillega@rocketmail.com