A Rajatabla

Llegó la plaga

No es por la humedad ni por el frío prematuro, sino por las razones políticas que ya se viene la plaga de los chapulines, esto es el brincadero de funcionarios que desertan su mandato para aspirar a otros cargos.

Este año el Congreso del Estado tiene previsto discutir el tema de los chapulines con intención de castigar a los infractores.

No va a pasar nada. Primero porque la medida tendría dedicatoria muy especial: evitar que Margarita Arellanes abandone la alcaldía para irse tras la gubernatura y eso que tienen un video de Margarita en campaña donde prometió quedarse hasta el último día de su mandato. A poco ayuda que para alcanzar la mayoría de votos a favor de las sanciones se necesita la participación de todos los priistas y de diputados de todas las fracciones.  Y ninguno de ellos se va dar un tiro en el pie si ya tiene trámite su licencia para irse a las alcaldías y a las diputaciones federales.

Podría legislarse para el futuro. Enfatizar que el término de los encargos queden establecidos constitucionalmente y en teoría esos puestos no son renunciables salvo por causa mayor e irse en busca de otros puestos no es causa grave. O quizá habría que cambiar los términos del mandato para que sean renunciables, pero con una sanción seria y formal.

Por ahora todo quedará en que Margarita envuelva su decisión en vil demagogia diciendo quizá “no estoy renunciando a servir a mi comunidad, simplemente acepto su llamado a servirla en otro nivel y para todos los nuevoleoneses, no sólo los regiomontanos”. 

Así que a aguantarse con la plaga y en todo caso cobrarles la ofensa en las urnas.