A Rajatabla

Lealtades

En el momento de la dispersión del Gabinete de Rodrigo Medina en busca de posiciones electorales destaca el ejemplo de lealtad y tranquilidad del secretario general de Gobierno, Álvaro Ibarra. No se ha movido de su lugar para codiciar puesto alguno.

Ya con las aguas tranquilas se advertirá que ha sido el colaborador más cercano y más leal del gobernador.

Se anotó éxitos extraordinarios como el de controlar un Congreso insumiso al arrebatarle el liderazgo a los panistas y sacar adelante presupuestos, nombramientos e iniciativas del gobernador.

Se dice fácil, pero lo hizo en la etapa más violenta del sexenio cuando las noticias del día eran los decapitados y los colgados de los puentes. Ahí asumió su papel como rector de los asuntos de seguridad pública y responsable de la coordinación total de las fuerzas armadas.

Muy probablemente va a una diputación plurinominal y la merece, pero su suerte seguirá atada a la de su jefe. Si hay promoción política futura para Rodrigo Medina lo va a acompañar.

Para que vea que sí hay premio a la lealtad y a la disciplina, aunque le toque cargar con las feas y con lo sucio de la política.