A Rajatabla

Jurídico, gran negocio

En el remoto pasado el municipio de Monterrey solía designar para el Jurídico a uno de los abogados más prestigiados de la ciudad, con vasta experiencia para manejar los delicados asuntos públicos.

Pero luego todo se politizó en las administraciones municipales y el Jurídico sirvió para gratificar servicios electorales, para colocar enviados de los casineros.

No importa tanto su origen como su incompetencia para defender a la ciudad. El negocio está en perder las batallas frente a constructoras, centros de vicio y hasta particulares ofendidos por una alcaldesa.

No les da pena y ni siquiera se les ocurre limpiar la basura de sus malos litigios antes de entregar el cargo. Dejan abiertos expedientes que un día van a quemar las arcas municipales.

Monterrey pierde consistentemente esos juicios mal litigados y ha tenido que pagar indemnizaciones por cientos de millones de pesos. Iguales estragos han sufrido los municipios de Santa Catarina y Guadalupe.

Así pasa en casi todas las áreas. El municipio pierde frente a los desarrolladores urbanos que se salen con la suya con cualquier abuso; simplemente pasan a la báscula en el Jurídico.

Y les echan la culpa a los abogados anteriores. Debieran fincar responsabilidades y exigir que paguen el quebranto al erario.

Mientras hoy ya se arman los expedientes mañosos que reventarán dentro de diez años.