A Rajatabla

“Aquí estamos todos”

Con las finanzas municipales en bancarrota, con deuda asfixiante, Guadalupe decidió volcar su atención sobre la batalla contra la inseguridad, librándola en su fuente original.

El alcalde César Garza comprobó que en su municipio el delito más común no es el secuestro, el asalto, el robo a casa habitación; es la violencia familiar.

La ecuación es simple pero siniestra: de hogares violentos, surgen personas violentas.

Tranquilizar los hogares, mantener en la escuela a los menores, son tareas prioritarias para mejorar la seguridad de todos.

Y el alcalde convocó a todos: a los promotores deportivos, el juez auxiliar, los maestros, los pastores evangélicos, los párrocos católicos, los presidentes de las juntas de mejoras, los coordinadores de los centros de salud municipal y estatal, los directores de los DIF,  personal del INEA y todos aquellos que tienen un liderazgo dentro de un sector determinado; hasta el dueño de la tortillería del barrio.

Ya han formado más de 20 comités en otros tantos polígonos de pobreza, armados de una investigación previa que identifica los problemas específicos que reclaman intervención social coordinada.

Rescatar no sólo a las mujeres violentadas, sino educar al marido golpeador. Regresar a niños y jóvenes a las aulas, con becas y apoyos.

Mejor esa acción social coordinada de los Paqtos, que exhibirse con patrullas y  robocops sólo para la foto.

jvillega@rocketmail.com