A Rajatabla

Ildefonso está en lo suyo

Ildefonso Guajardo, dicen sus amigos, no escucha el canto de las sirenas. Está en lo suyo, por ahora es servir al presidente Peña Nieto y participar en la magna tarea de ponerle ruedas a las reformas integrales y a sus leyes orgánicas, más que secundarias.

Rehúsa violar la disciplina de los tiempos. Y el tiempo actual del secretario de Economía se agota en la atención de su dependencia y de los asuntos delicados que afronta en este momento el Gobierno Federal.

Por eso ahora no ha llegado para Ildefonso el tiempo de Nuevo León. Cuando lleguen los tiempos oportunos, sólo entonces, tomará decisiones sobre si participa o no.

Claro que al ocupado funcionario lo abruman visitas de amigos y simpatizantes que quisieran asomarse a su futuro, tener una pista de si va o no va.

Todos salen con la impresión de que Ildefonso es muy buen secretario de Economía pero que de la grilla de la sucesión no le interesa hablar por ahora.

Por supuesto, en todas las grillas regionales se le sigue considerando el más destacado entre los posibles. Pero, como afirman en el PRI nacional, hasta ahora no hay nada para nadie. Aspira. No hay nada para nadie. Ni en Nuevo León ni en las otras cinco entidades en que se elige gobernador.

Los tiempos se adelantaron. Pero los amigos de Ildefonso dicen que no por madrugar amanece más temprano. Y por ahora todavía está oscuro.