A Rajatabla

IMSS, ¿"elefante blanco"?

Para los nuevoleoneses menos pobres y los prósperos hay las opciones de la carísima consulta privada, los hospitales con precios de joyería, los seguros de gastos médicos mayores de costo ultrajante.

Pero para los demás, y suman casi 4 millones, queda la opción, así sea enfadosa, defectuosa, de acudir al Seguro Social.

En Nuevo León, cuatro de cada cinco personas son derechohabientes o familiares.

El Seguro Social tiene a más de 27 mil empleados para atenderlos.

Un día de trabajo en el IMSS en el estado es titánico: acuden a consulta casi 35 mil personas. Se les practican análisis clínicos a más de 52 mil.

Con un déficit de hospitales, porque sólo se ha construido uno, el de Apodaca, en diez años, Nuevo León ha generado en los últimos años más de cien mil empleos por año. Lo que añade cada doce meses cien mil familias, con su carga de consultas, cirugías, urgencias, guarderías, pensiones.

Con esos números, con su responsabilidad de solidaridad, con sus servicios masivos de salud, es injusto calificarlo como elefante blanco, inservible, desechable.

Eso sí, hay que presionar a sus administradores, locales y nacionales, para que subsanen sus fallas y carencias, que una a una son hasta de consecuencias trágicas. Y cuanto antes, porque es asunto de vida o muerte para los nuevoleoneses.